Séfora y el cuchillo de piedra

Relectura de Ex 4, 19-20. 24-26.

Nací y crecí en Montecarlo, un pequeño pueblo fundado por alemanes en la provincia de Misiones. Cuando tenía diecisiete años recibí un obsequio inapreciable: mi primera Biblia completa. Lo que conocía y podía leer era el Nuevo Testamento pero, el Antiguo era todo un misterioso mundo que mis catequistas, el sacerdote o alguna religiosa leyeron e interpretaron por mí. Conocía la historia de Moisés, me enseñaron todo a cerca de él, su persona, su misión y sus proezas… pero nunca fue importante señalar que tenía una esposa… aunque dando lugar a la duda, tal vez me lo enseñaron pero no lo retuve como un dato relevante.

Durante mucho tiempo, incluso con Biblia en mano, Séfora fue una completa desconocida para mí, una mujer con un nombre, un cuerpo y una historia casi invisibles. No hace mucho que las mujeres de la Biblia comenzaron a revelarse ante mis ojos asombrados cuando, paradójicamente soy mujer y siempre me identifiqué con los modelos masculinos de las Sagradas Escrituras o intenté entrar en el molde de una identificación mariana… ciertamente es difícil no alinearse a lo culturalmente normativo.
¿Por qué Séfora? ¿Qué importancia puede tener esta mujer en la Historia de la Salvación? No hay una única tradición sobre ella: era la hija de un sacerdote de Madián al que una tradición identifica como Reuel (Ex 2, 18), otra como Jetró (Ex 3, 1; 4 18 y 18, 1), una tercera tradición lo nombra Jobab el quenita (Nm 10 29) y la última como Jobab hijo de Reuel (Jc 1, 16; 4, 11). En definitiva no hay consenso en señalar el origen de la familia de Séfora y, queda abierta la discusión sobre si eran madianitas, quenitas o kusitas (Nm 12, 1). Séfora era probablemente la mayor de siete hermanas (Ex 2, 16), ya que es la que finalmente es entregada en matrimonio al egipcio Moisés (Ex 2, 21). Séfora le dio a Moisés dos hijos: Guersom (Ex 2, 22; 18 3) y Eliezer (Ex 18, 4). En el camino de Madián a Egipto, Séfora en una función sacerdotal, circuncida a su hijo con un cuchillo de piedra en un oscuro episodio y de esta manera, aparentemente, salva a Moisés de la muerte (Ex 4, 24-26); durante el camino de Egipto a Canaán, sus cuñados Miriam y Aarón cuestionan a Moisés a causa del origen kusita1 de su esposa, por lo que Séfora sería una mujer negra (Nm 12, 1). El relato que aparece en Ex 18, indica que en algún momento, Moisés se separó de su mujer quien, junto a sus dos hijos regresó a la casa paterna para criarlos (Ex 18, 2-4). Con estos breves elementos, invito a indagar en la figura de Séfora: mujer de fatigas y trabajo, compañera, separada de su esposo, madre, extranjera, sacerdotisa para circuncidar a su hijo…

Escrito por Z. Carolina Insfrán

1 Esta interpretación es válida si se asume que la cita se refiere a Séfora, ya que no es nombrada explícitamente.

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Una respuesta a Séfora y el cuchillo de piedra

  1. Liliana Mellano dijo:

    Que hermoso relato…cuanto hay para decir, para repensar de la presencia femenina a lo largo del camino del Pueblo de Dios.

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